La última semana de julio de 2026 quedará registrada como uno de los episodios de incendios forestales más graves vividos en España. Varios grandes incendios coincidieron en el tiempo en Castilla y León, Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y otros puntos del país, obligando a movilizar miles de efectivos y provocando evacuaciones masivas. La evolución de los incendios llevó al Gobierno a declarar la emergencia de interés nacional en varias zonas para coordinar todos los recursos disponibles.

22 de julio: comienzan los primeros grandes incendios

El miércoles 22 de julio se declaró un incendio forestal en el término municipal de Almorox (Toledo). Las condiciones meteorológicas, caracterizadas por temperaturas muy elevadas, baja humedad y fuertes rachas de viento, favorecieron una rápida propagación del fuego hacia el oeste de la Comunidad de Madrid.

Ese mismo día la Comunidad de Madrid activó el nivel operativo correspondiente del Plan INFOMA y comenzaron las primeras movilizaciones extraordinarias de bomberos forestales, Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), Unidad Militar de Emergencias (UME), Guardia Civil y medios aéreos del Estado.

23 de julio: el fuego alcanza nuevas zonas

Durante el jueves 23 de julio el incendio avanzó hacia la Sierra Oeste madrileña. La velocidad de propagación obligó a ampliar el dispositivo de emergencia y comenzaron las primeras evacuaciones preventivas de viviendas aisladas y urbanizaciones.

Las llamas empezaron a afectar a una amplia masa forestal de alto valor ecológico y la prioridad de los operativos pasó a ser la protección de la población y de las infraestructuras críticas, además de intentar frenar el avance hacia nuevos núcleos urbanos.

24 de julio: la emergencia adquiere dimensión nacional

El viernes 24 de julio la situación empeoró considerablemente. El incendio dejó de limitarse a una única comunidad autónoma y pasó a afectar simultáneamente a Castilla y León, Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha.

Ante la magnitud del episodio se solicitó la declaración de emergencia de interés nacional para garantizar una dirección única de la operación y facilitar el empleo coordinado de todos los recursos estatales disponibles.

25 de julio: el mayor dispositivo de extinción del verano

El sábado 25 de julio el incendio alcanzó una dimensión sin precedentes durante esta campaña.

Las autoridades informaron de que cerca de 100.000 personas se encontraban afectadas entre evacuaciones y confinamientos. Toledo quedó incorporada plenamente a la emergencia nacional al avanzar el incendio hacia esta provincia.

Mientras tanto, otros incendios importantes permanecían activos en diferentes provincias españolas, lo que obligó a distribuir numerosos medios terrestres y aéreos entre distintos frentes abiertos.

26 de julio: el incendio de Burgohondo se convierte en el mayor de la historia reciente

El domingo 26 de julio el incendio iniciado en Burgohondo (Ávila) pasó a convertirse oficialmente en el mayor incendio forestal registrado en la historia reciente de España, con aproximadamente 50.000 hectáreas calcinadas.

La superficie total afectada por los grandes incendios de Ávila, Madrid y Toledo superaba ya ampliamente las 70.000 hectáreas.

Las evacuaciones alcanzaban alrededor de 90.000 personas distribuidas entre numerosas localidades, mientras decenas de municipios permanecían evacuados o confinados.

27 de julio: mejora relativa, pero continúa la emergencia

El lunes 27 de julio los responsables de la emergencia comunicaron que los grandes incendios del centro peninsular comenzaban a mostrar signos de estabilización parcial.

Aunque el comportamiento del fuego era menos agresivo que durante los días anteriores, los equipos seguían trabajando sobre un perímetro extremadamente amplio

Un dispositivo sin precedentes

Durante toda la emergencia participaron miles de profesionales pertenecientes a los servicios autonómicos de extinción, Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), Unidad Militar de Emergencias (UME), Guardia Civil, Policía Nacional, Protección Civil, Cruz Roja y numerosos voluntarios.